Oración Poderosa de la noche.

 

Padre Celestial, agradecido estoy

por permitir que me acerque a ti

en esta noche, después de

una jornada de trabajo.

En esta noche quiero manifestarle

el amor tan grande que siento por usted.

Señor, te pido que me acompañes,

me vigiles, dile a tus ángeles del cielo

que vengan a cuidar mi sueño,

debo descansar para

recuperar mis fuerzas.

Señor, en la tranquilidad

de la noche y ya más reposado

en mi cuarto te alabo en

esta oración con mucha fe,

tengo plena confianza en ti,

con tu infinita bondad y misericordia,

ayúdame a tener un

buen sueño reparador

y relajado, que no tenga

sobresaltos ni pesadillas.

Padre Celestial,

no permita que mi mente,

cuerpo y espíritu se deje

influenciar por personas que se

me acercan con malas intenciones,

para hacerme daño a

mi o a mi familia e hijos,

con tu poderoso poder

aleja todo tipo de poder maligno,

o de energía negativa

que me pueda afectar.

Padre, sé que estas en la mejor

disposición de acompañarme

en esta noche, procuraré tener

un bueno sueño y al despertar estaré

cargado de tu energía, de fe y esperanza.

Tu todo lo puedes, me das fortaleza,

fuerza, amor, paz,

alegría y felicidad.

Usted Padre, eres mi escudo protector,

protégeme del maligno,

no permitas que desvié mi camino,

abre tu corazón y recíbeme en tus brazos,

condúzcame por el camino del bien,

aumenta mi nivel de conciencia

para no caer en

errores y tentaciones.

Con tu inmenso poder Señor

y esta poderosa oración de la

noche todo es posible,

derrama en mi a la Santísima

Trinidad que nos proteja de todo peligro,

de todo tipo de enfermedad,

que al despertar en la mañana

este lleno de energía

para empezar un nuevo día.

Amén.

Una oración poderosa de la noche es eficaz

Decir una oración poderosa de la noche antes de dormir nos brinda la oportunidad de conectarnos con Dios, en la tranquilidad del silencio de la noche nos permite agradecerle a Dios por lo bueno que ha sido conmigo, para pedirle perdón si he fallado, para comunicarme con él, manifestar mi gratitud, solicitarle mis peticiones, plantearle los problemas que uno pueda tener.

Debemos acostumbrarnos a hacer una oración en la noche para solicitar, pedirle y encomendarnos a Dios nuestro cuerpo, mente, espíritu, nuestros bienes materiales, que sea el quien nos proteja, nos cuide y nos cubra con su Santo manto en un sueño reparador, tranquilo, agradable.